influenciadores de hoy van a ser los competidores del e-commerce – weseller – expertos en marketplace

Frente a la cámara, Cecilia Bolocco -la otrora miss universo chilena- está presentando unos maquillajes junto a un experto que explica sus características, cómo se utiliza y los distintos tips para aprovechar lo máximo del producto. Parece que es una descripción de un “llame ya”, pero no, es un live shopping en una página de e-commerce, en el que miles de asistentes interactúan con la animadora con sus preguntas y comentarios a través del chat.

Este es el servicio que ofrece Fira Live, la startup chilena-española de live shopping (o compras en vivo) que, con menos de un año de fundación, ya ha vendido más de 500 live streamings a multitiendas como Falabella, Lidl y Grupo Éxito y marcas como Avon, Samsung y Coca Cola y, para 2022, busca multiplicar la cantidad de lives en ocho a 10.

El principal problema que la compañía busca solucionar es la conversión. Si el porcentaje de personas que compran en un mall físico es el 30% del total de los visitantes, en el e-commerce solo entre el 1% al 4% de quienes entran a la plataforma terminan añadiendo un producto a la canasta, según el cofundador y presidente ejecutivo de Fira Live, Carlos O’Rian.

La razón por esta baja conversión en el comercio electrónico, de acuerdo a O’Rian, es que no hay un vendedor que incentive la compra, sino que el consumidor debe autoatenderse para comprender las funcionalidades o la dimensión del producto. Esto lleva a que el cliente vaya a Youtube o blogs que explican y que, finalmente, lo llevan a comprar en otros medios.

Por esta razón, Fira Live está conectado con más de 40 plataformas de e-commerce en seis países (Argentina, Chile, Colombia, España, México y Perú) y permite al público del programa en vivo hacer preguntas sobre el producto que se está presentando a través de un chat.

Además, los asistentes pueden seguir disfrutando la presentación mientras que realiza la compra, a diferencia de otras plataformas online, como Instagram o Facebook, donde el usuario debe salir de los live streamings para comprar un producto.

“Además, el live es muy entretenido. La gracia es que sea así, porque mientras más tiempo está entretenida la gente, más tiempo se quedan dentro del live y hay más conversión”, dice O’Rian.

La solución de Fira Live logró que, en promedio, el 25% de las personas que entraron a ver un live agreguen un producto al carro de compra y el 30% interactúen a través del chat del programa.



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